martes 9 de diciembre de 2008

Judío ¿ser o no ser?

Reproducción de una de las carabelas

(Realismo fantástico, borrador)

En las últimas semanas, ha surgido en Argentina una discusión en torno a qué significa ser un judío hoy en día. Según declaraciones del presidente de la AMIA (1), recientemente elegido y ligado a los sectores ortodoxos de la elite religiosa, ser judío implicaría cumplir con todos y cada uno de las exigencias definidas claramente por la tradición.

Más claro echarle agua, si usted es practicante es entonces judío, si no lo es, entonces no es judío, será entonces un “gentil” o “goim”.

De inmediato saltaron voces en desacuerdo, alegando que, por ser descendientes de familias de ¿ese origen? llegadas al país a fines del siglo XIX o los inicios del XX, provenientes en su mayoría de Rusia o los países vecinos, la rama conocida como azkenazíes, o los judíos alemanes, per se tendrían la condición de judíos

¿Cómo se habrán agarrados de los pelos los que se creían “moishes” con los que de un sopetón definieron las cosas así y han dicho sobre los primeros: “no son judíos”.

En Buenos Aires, “Avellaneda” y el “Once” debe haberse “revolutado”; los que cierran el Sábado lo son, los que abren no.

Al no estar allí de cuerpo presente, sólo he podido enterarme de la controversia a través de los medios de prensa y alguna que otra conversación con Porteños, quienes habitualmente se relacionan con la “colectividad”. Por lo que tengo entendido, el despelote fue grande y todavía lo es... traerá cola sin dudas.

Un amigo, buen conocedor del tema ha escrito un artículo al respecto y a su visión expone a la comunidad el problema, el que en Buenos Aires afecta a muchos (2). No es por casualidad que en Argentina exista una de las más grande comunidades judías en el mundo. Me ha parecido muy claro e instructivo el texto y al comentárselo, le expresé. “Uno de estos días escribiré algo al respecto”, agregando además algunas precisiones en torno a la otra rama menos conocida del Pueblo Judío, los sefarditas, no los orientales a quienes habitualmente se les denominará así, sino la antigua gente de Sefarad.

EN “SHILE”

Para salir de lo contingente argentino, valga entonces ir un asunto relacionado en nuestro país.

¿Es usted “católico”?

De acuerdo a las estadísticas, el 70% de todos nosotros lo seríamos... Repito mi pregunta:

¡ES USTED CATÓLICO?, con toda seguridad me responderá que sí. Entonces pregunto ahora:

-¿Cuándo fue la última vez que asistió a Misa?


-“¿Cuándo?....¡mmmmmm!, déjeme pensar... mi compadre Lucho se murió hace... ¡mmmm! dos años y medio...¡Eso, 2 años y 1/2...” (Sonrisa grandota de quien acierta).

- “¿Dos años y medio que no va a misa y se considera católico? - “Sí”, será la muy probable respuesta.

Vamos a lo ritual:

-“¿Hizo la Confirmación?”
“No”.
P. “¿Está casado por la Iglesia?”
R. “No”.
P. “¿O sea vive así o más?”
R. “Sí”
P. “¿Y sus niños están bautizados?”
R. “¡Mmmmm! Sí, pero el más grande no más, porque teníamos un cura amigo con la mamá, que quiso bautizarlo (porque no estábamos casados y ella era “Testigo”)”.
P. “¿Y los más chiquitos lo están?”
R. “No, porque la señora es ´evangélica´”.
P. “¡Ah!”
P. “¿O sea ha vivido en “pecado” con dos señoras?”
R. “Pecado, digamos que no, porque siempre he estado enamorado; pero he tenido tres señoras y en pareja dos más... Cinco en total, sin considerar eso sí como tres ´pololas ´.”
P. ¡”Ah!... ¿Cuántos hijos tiene?”
R. “Que yo sepa como... 7; pero hay uno que dicen que es hijo mío y una niñita por aquí cerca que es igual a mí y está ´reconocida´ por el marido...”
P. “¿Por el marido?”
R. “Lo que pasa es que yo tenía una ´polola que se casó porque nos enojamos y parece que estaba ´esperando´ de mí...”
P. “¡Ah!”

Bueno, esto que parece un chiste no lo es; como la mayoría de los que se consideran católicos, nuestro hipotético entrevistado sólo tiene el Bautismo, tal vez hizo la Primera Comunión cuando niño, porque había fiesta, ropas de por medio y por la costumbre de sus padres. No está Confirmado, no asiste a Misa, no se Confiesa, no nada... pero él se considera “católico”.

Aunque nuestro personaje sabe que algunos o muchos curitas están gordos como lechones, fuman, comen, beben y otros pecadillos algunos más innombrables que otros; tienen camionetas de la Iglesia y auto personal de esos que valen 12 millones (más de US$ 20.000); que no le trabajan un día a nadie y por lo tanto no los considera como a pastores válidos, de todas maneras sentirá que tiene una Casa, una Iglesia y que más allá de los ´lechones´, estará Él, estará Dios detrás, así es que sigue sintiéndose parte.

UNA TRADICIÓN

Tal como en otros lugares de América, desde los inicios de la Nación chilena, la Iglesia ha estado indisolublemente ligada a Ésta y no me refiero a algo similar a lo que sucede en Argentina en que es un Poder más del Estado, sino a que en verdad los frailes y curas estuvieron desde el inicio al lado de los Conquistadores y en sus primeros esfuerzos y en los segundos y así en el tiempo.

En el sentimiento nacional, la Iglesia Católica y nosotros como Pueblo es una sola cosa; puedo haberme mutado en evangélico o en mormón, incluso en “masón comecuras”, pero siempre estará la Madre esperandome a que vuelva a su redil (de oveja descarriada).

Preguntémosle a un padrecito equis: “Oiga curita, usted qué es lo que piensa al respecto”.

La respuesta dependerá probablemente de la rama de la Iglesia que conteste, si es de la ortodoxia o de esos curas “comunachos” buena onda... ahora si es de esos de lefevristas...¡ Mmmmm!

¿Parecido a como lo opinado por la ortodoxia judía o los rabinos liberales...? ¿Quién es católico, quién judío?

En qué estaba, ¡ah! Sí, en lo de ser judío o no serlo... y en Chile...

Se dice que históricamente gran parte de nuestros arzobispos han tenido su origen en familias de antiguos “conversos” o sea lo que en España se llamó “marranos”, quienes la mayoría de las veces seguían practicando su judaísmo en secreto para no ser llevados a la hoguera “por judíos”.

Un arzobispo es algo así como el jefe de los obispos, un obispo es el gerente de los curitas; así un arzobispo es como el gerente de Área de los gerentes de los curitas ¿me sigue?...

Then... decía que muchos de nuestros arzobispos tienen su origen en conversos sefarditas. Pues debe saber usted que los sefarditas son los judíos que vivieron en Sefarad, que era como se llamaba a Hispania desde tiempos antiguos y cuando me refiero a tiempos antiguos es incluso antes de la era cristiana, según algunas opiniones habrían estado allí desde tiempos tan lejanos como los del rey Salomón, quien fue hijo del rey David, el mismo de David y Goliath el gigante...

Se dice que algunos de aquellos primeros sefarditas serían descendientes de la tribu de Leví y otros del Reino de Judá, o sea descendientes directos de la casa de David, pues la línea real siguió a través de su nieto Roboam hasta que avanzando los tiempos cayó el reino bajo las tropas de Nabucodonosor y “fuiste reino” como se dice.

De acuerdo a estos antecedentes legendarios-históricos los sefarditas serían de la más pura sangre judía (¡Ay, cómo se van a enojar unos cuantos!).

Bueno, los levitas son descendientes de Leví, ¿se acuerda de José, ese el de los sueños, las vacas flacas, las gavillas de trigo y que era el “segundo de a bordo” del faraón en Egipto y hermano de Benjamín?... Leví era otro de sus hermanos, hijo de Jacob, quien se agarró a piñas con un ángel, zafándosele una cadera y que luego se llamó Israel...

Jacob por su parte era hijo de Isaac y nieto de Abraham, quien antes se llamó Abram...

Tenemos que estas gentes (le agrego la s porque suena mejor) del pueblo hebreo vivieron en Hispania durante muuuchos siglos. Allí les sucedieron toda clase de vicisitudes, como a todos ni más ni menos, la última de las cuales y la más “peluda” fue que a la par de la caída de los moros, un poco antes, un poco después se les vino un decreto encima: a “convertirse” o expulsión, el que los lanzó hacia el norte de África, hacia los Países Bajos y hacia el Oriente... ¿sólo hacia esos lugares?

Curiosamente no se menciona demasiado en los libros de historia un hecho que es muy obvio para el que ponga el ojo en el tema y que paso a narrar

¿Por qué sucede esto?

Una vez se produjo el descubrimiento de América, de inmediato comenzaron los judíos a emigrar a los nuevos territorios, en solitario al principio; pero también familias enteras pueden ser encontradas apenas en los inicios de la Conquista. ¿Qué estarían haciendo mujeres y niños pequeños en medio de las feroces incursiones indias del Santiago de Chile de 1550 por ejemplo?

Obviamente todos con papeles que aseguraban “pureza de sangre”, los que se compraban como hoy por unos cuantos pesos.

Según algunos estudios, a lo menos uno de cada tres conquistadores era de origen hebreo, el 33 %, no es menor entonces su aporte genético-religioso, el que se ha fundido indisolublemente en nuestro pueblo.

Entre los llegados un poco después se cuenta incluso un Cepeda, pariente de Santa Teresa, doctora de la Iglesia: Teresa de Cepeda y Ahumada, nieta de conversos.

Por allá por 1996, hablando del tema en Buenos Aires con un amigo “hazán” (cantor en la sinagoga), me comentaba la presunción (la suya era certeza) acerca de la pertenencia de Cristóbal Colón o Colum(bus) al pueblo judío y que habría estado encargado por la comunidad para encontrar nuevas tierras en vistas de la amenaza cierta que se venía encima (3). La familia de mi amigo, salió en esa oportunidad de España (1492), radicándose en Italia y luego emigrando a Turquía.

La partícula “bus” en el apellido del Almirante genovés justificaría a ésta su opinión, basando la afirmación en la críptica judía, necesaria para disfrazar los apellidos y poder seguir reconociéndose en medio del peligro.

Cosa parecida habría sucedido con los hermanos Pinzón, quienes con su fama y experiencia marinera fueron el mejor aval de Colón ante los Reyes, en este caso el “Pin” inicial es la clave; como en Pin-o, Pin-cheira, Pin-cas o Pin-ochet, este último, un navegante contrabandista bretón de la costa de Normandía que afincado en Chile junto a otros en los albores de 1700, dieron origen a muchas de las familias tradicionales de nuestro país, entre éstos patriarcas encontramos a D´Espinasse (Es -pin- osa), L´Hotellier (Letelier), Bascur, Morigandais (Morandé) y tantos otros.

¿Se ha fijado en que un apellido muy conocido como Benavides se puede descomponer en Ben (“hijo de” en hebreo) y avides: hijo de Avides; o Ben-avente: “hijo de Avente”? Como éstos, existen infinidad de familias que tendrían su origen en familias sefarditas que olvidaron su condición sumergidos en el catolicismo chileno. ¿Catolicismo?, le recuerdo que la mayoría de nuestros arzobispos eran de familias de “conversos” y al revés de lo que sucedió al pueblo llano, en éstas no se olvidó completamente la antigua fe, sólo se habría transformado expresándose de una manera diferente.

Seguramente es por esta razón que en nuestras familias “tradicionales” se tiene en muy alta estima la antigua pertenencia al Pueblo de Israel; me recuerda esto que digo la historia que habría sucedido hace unos años y que paso a relatar de manera basta: la hija de una familia azkenazí practicante se vio en el intríngulis de que su hija deseaba casarse con un “goim”, un chileno acomodado; consultadas las autoridades religiosas, éstas se habrían opuesto al matrimonio. Enterado el padre del novio, habría manifestado: “¡Cómo se oponen a que se case con mi hijo, nosotros que somos descendientes de X.X.!” (algún famoso judío español de la Edad Media). La judería se quedó con la boca abierta...¡Plop!

Sin ir más lejos nuestro primer cardenal, don José María Caro ostenta un conocido apellido sefardita y curiosamente habría sido profesor de hebreo en el seminario; su familia, una de origen campesino de Pichilemu, un pueblo costero un poquito al norte de donde escribo hoy día.

Y entre nuestros ricachones tenemos a los “Santas” varios: Santa María, Santa Cruz y entre los “San”, el más difundido entre nuestros vecinos: San Martín y suma y sigue... ¿Santa Claus?

Es así que el chileno medio, ese de la calle, el que va al liceo público y se atiende por FONASA será normalmente en alguna medida descendiente directo de la antigua gente de Sefarad, de la tribu de Leví y del Reino de Judá Pero ¿quién recuerda esto? Seguramente muy pocos, ¿por qué?: se han “gentilizado”, se han vuelto “gentiles”, aunque por sangre siguen siendo judíos de verdad, salidos antaño de Ur de Caldea con Abraham....

A diferencia de los azkenazíes, los que tienen origen en la conversión de un rey germánico por allá por el 700 D.C., nuestros antepasados sí estuvieron junto al Sinaí cuando Moisés subió para hablar cara a cara con Adonay (El Señor) y a diferencia también de ellos quienes adoraron hasta ¡muuuuy! después a dioses paganos, nosotros anduvimos cuarenta años por el desierto y seguimos Fieles al Pacto en Sefarad hasta que encontrando al fin la Tierra Prometida, la conquistamos, la construimos, la hicimos nuestra tierra...

¿Quién es judío o no lo es? ¿De qué hablamos cuando preguntamos esto?

Moshé había estudiado en los secretos de los Templos de Egipto y habría sido uno de los generales sobrevivientes de la Revolución Solar iniciada por Akhenatón, destruida por los idólatras y hechiceros... Los levitas, su tribu, habrían sido los encargados de trasladar a su Señor ya muerto, proteger y llevar el Tabernáculo.

¿Alguna vez dejaron de hacerlo?

Una religión de paz que vio su plenitud en medio del desierto egipcio, fue transmitida a un nuevo pueblo por un soldado del Señor del Alto y el Bajo Egipto; bajo su égida y años de dura vida en medio de la nada, se transformó en otra guerrera la que avanzando el tiempo cambió definitivamente la historia del mundo.

Sin embargo, su origen primero estuvo en los templos de On, en donde oficiaron los Sacerdotes del Sol, instruidos por los dulces Hijos de la Luz...

Akhenatón el más conocido, según algunos duerme para siempre en las entrañas de Jerusalén; salió de Egipto para no volver a la tierra que lo rechazó, sus ojos fueron cerrados esperando que su visión alguna vez triunfara sobre la muerte...

Aún hoy aguarda que los idólatras entiendan su mensaje...

La Tierra Prometida es nuestra, “tierra de leche y miel”, para todos sus hijos...

(1) http://www.clarin.com/diario/2008/06/07/elpais/p-02401.htm
(2) http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=3961
(3) http://www.scribd.com/doc/2071310/Wiesenthal-Simon-Operacion-nuevo-mundo